Primeras impresiones, ¿físicas o virtuales?

septiembre 3, 2021

Somos animales sociales. O al menos eso decía Aristóteles. 

Es muy posible que la capacidad social del ser humano sea uno de los factores más determinantes en nuestra evolución e historia como especie, llevándonos desde los primeros asentamientos sedentarios neolíticos hasta la luna y más allá. 

Esta cualidad social nos impulsa a relacionarnos los unos con los otros dentro de un orden natural y civil, pero también es una de las razones por las que hemos desarrollado habilidades como la empatía y una amplia gama de emociones y patrones socio-psicológicos que además no paramos de actualizar según avanzamos a través de los siglos.  

En la actual era moderna de la información y de la cada vez más perceptible tecnologización de la sociedad, nuevos horizontes están siendo constantemente descubiertos y en algunos casos todavía no sabemos cómo nos va a afectar socioculturalmente a largo plazo.

Los nuevos avances científicos y tecnológicos impactan cada vez con mayores consecuencias en nuestras vidas personales como miembros de la sociedad y como no puede ser de otra forma, también transforman nuestra manera de relacionarnos e incluso cómo buscamos pareja. 

Con el auge de las redes sociales y más particularmente con las aplicaciones de citas y los chats virtuales, hemos visto como surgen nuevos fenómenos culturales en el ámbito de las relaciones, dando pie a un gran abanico de experiencias. Desde gente que tiene relaciones estrictamente virtuales hasta los que usan apps digitales para quedar físicamente, con un amplio espectro de matices entre medias. 

Las ciber relaciones en ocasiones pueden traer problemas: hay usuarios que confiesan tener adicción a las apps de citas por distintos motivos o incluso por la más que real posibilidad de ser víctima de algún fraude, también conocido como “catfish”, en el que un usuario estaría hablando con alguien que finge ser otra persona con motivos ulteriores.

¿Alguna vez has sentido que las aplicaciones de ligar no son exactamente para ti?

No serías el único o única que lo pensaría, a pesar de que estas apps son cada vez más populares y usadas, y  que hay gente que encuentra pareja e incluso se casa, tienen un gran ratio de insatisfacción (sólo el 32% encuentra pareja estable) con un 75% de sus usuarios confesando haberse tomado un respiro de ellas, según un estudio realizado por la OCU en 2019. Un tercio de los usuarios de aplicaciones de ligar reconoce estar enganchado a ellas y el 39% de sus usuarios han sufrido alguno vez acoso, extorsión o estafas utilizándolas. 

Principales Motivaciones usando apps de citas

Considero muy importante…

Mis expectativas se cumplieron

Hacer amigos/conocer gente nueva

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Encontrar pareja estable

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Tener encuentros sexuales sin compromiso

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Tener citas románticas

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Según el estudio de la OCU 

Estas apps han creado su propia cultura de ligue y en muchas ocasiones alimentan un estilo de vida de solter@s que casi acaba fomentando más el individualismo, el materialismo y las relaciones esporádicas y poliamorosas que el hecho de encontrar pareja en serio. Esta cultura normaliza el hecho de tener citas como si fuera algo más frívolo y efímero, ofreciendo una satisfacción más parecida a la de consumir comida rápida. Si las primeras citas no acaban de cuadrar siempre puedes volver a swipear, coleccionar matches y volver a empezar de cero… 

Las aplicaciones de ligar no son malas ni mucho menos, tan solo son una forma de conocer gente (con una efectividad demostrada) pero con el matiz de que te permiten conocer a una gran cantidad de personas quizá de una manera más superficial, y con bastante «ruido» de por medio.

En muchos casos puede ir todo rodado pero si nos fijamos en el estudio, la probabilidad de conocer a alguien real y acabar quedando y que tus expectativas se vean cumplidas, es real pero pequeña, teniendo en cuenta la cantidad de esfuerzo y tiempo que requieren, tiempo que el usuario pasa detrás de la pantalla de su smartphone.

Actividad media de un usuario de aplicaciones de ligar al mes

12

11

7

2

Personas

¿Cuánta gente mostró interés en ti?

¿Por cuánta gente mostraste interés?

¿Con cuánta gente intercambiaste mensajes?

¿Con cuántos usuarios llegaste a quedar en persona?

Como vemos en el gráfico de arriba, en un mes de media un usuario de apps de citas tiene una interacción social real con dos personas al mes, y podria ser que luego la cita no salga como tu esperas porque es la primerísima vez que ves a esa persona… en persona.

Desde su aparición y por las problemáticas mencionadas, se ha puesto de manifiesto la importancia de ese momento en el que vemos a alguien por primera vez para hacernos una idea real de él o ella; y no a través de una foto, que puede estar editada en photoshop o con filtros, puede ser un perfil falso directamente o puede que no sea una foto actual.

Y es que podríamos llegar a la conclusión de que las primeras impresiones son siempre mejor en persona que en un entorno virtual. Conocer a alguien “comprando el pan” o en un bar… parece ser que empezamos a echar un poco de menos ese mágico momento en el que vemos a alguien que nos llama la atención en un contexto real a pie de calle, especialmente en la supuesta nueva normalidad post cuarentenas. 

Las primeras impresiones son importantes.

Podríamos pensar que son algo puramente instintivo, y en realidad ¡lo son! Ese instinto o intuición es el resultado de nuestro análisis de decenas de factores durante una primera impresión con alguien en persona. En milésimas de segundo somos capaces de procesar gran cantidad de información sobre una persona y particularmente de un posible candidato/a para una relación amorosa. 

En este momento se desvelan un montón de parámetros que, a veces de manera consciente y otras inconscientemente, nos permiten hacernos una idea sobre esa persona que tenemos delante. No sólo los aspectos como la estatura, la postura, los manierismos o el tono de voz entran en juego, si no una increíble cantidad de detalles físicos, psicológicos y comunicativos más. Ciencias como la kinésica o kinesia estudian el lenguaje corporal y sus complejidades durante la comunicación. Como es lógico en una primera impresión con una cita, el lenguaje corporal, lo que se dice y cómo se dice es de gran importancia. 

Lo cierto es que en una primera impresión en persona podemos ver físicamente quién es físicamente sin filtros, con sus defectos y virtudes, pero mucho más importantemente, podemos descubrir quién hay ahí dentro y hacernos una idea de quién y cómo es realmente alguien. 

En las aplicaciones de ligar, las primeras impresiones virtuales son con fotos de perfil y chat de texto. Si comparamos la primera impresión de una foto con la de una interacción en persona, nos daremos cuenta de que la foto básicamente carece de “alma” y precisamente por ello nuestra mente intenta asociar elementos y cerrar incógnitas, muchas veces idealizando a la persona y haciéndonos una idea de ella equivocada y lejos de la realidad, lo cual suele acabar resultando en una experiencia de insatisfacción al usar aplicaciones de ligar. 

75%

Usuarios que se toman un descanso

¿Un descanso de las apps de citas?

Según el estudio de la OCU 

25%

Usuarios que no se lo han planteado todavía

A veces nos dice mucho más de una persona como se comporta en un ambiente social distendido como puede ser una discoteca o unas clases de baile; en un sitio seguro, público y bajo ciertas convenciones sociales. Ver como alguien se mueve, como articula y cómo interactúa con el entorno y con otras personas nos aporta infinitamente más información para saber si esa persona nos puede llegar a gustar o no. 

En los últimos años también han surgido otras oportunidades de conocer gente nueva a través de foros y grupos de actividades o hobbies, potenciados por la conectividad de internet. Estos grupos online y sus quedadas, son una buena idea para ampliar círculos de amistades y encontrar grupos de gente de edad similar e intereses parecidos. 

Implican salir de casa y vivir una experiencia social activa y física, y de ellos es muy habitual que surjan nuevas y duraderas amistades, grupos de amigos e incluso parejas. Es posible que la clave de su éxito sea la parte social y los intereses comunes, combinando fisicalidad local y una similaridad de valores y personalidades, lo que acabaría juntando perfiles de personas compatibles. 

Estos valores son precisamente los que nuevas iniciativas como Embrazo quieren ofrecer a sus clientes: experiencias sociales, reales y que les aporten felicidad y autorrealización en sus vidas. A través del baile social, con Embrazo podrás conocer a gente de tu zona, de tu edad y con intereses comunes a ritmo de tango. 

Embrazo promete crear un ambiente divertido y cálido en el que los participantes se sorprenderán, no sólo de las conexiones que harán con otros, sino de las que harán consigo mismos. La felicidad está a un paso. 

Embrazo abre su primer estudio en Madrid en septiembre de 2021, en Paseo de los Melancólicos, 11.

Ya mismo puedes reservar tu plaza.

Te esperamos.

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